
«¡Silencio! ¿Qué luz se abre paso por aquella ventana? Es el oriente, y Julieta es el sol.»
— Romeo, Acto II, Escena II – William Shakespeare
- Capa: Cuba (Vuelta Abajo)
- Capote: Cuba
- Tripa: Cuba
- Medidas: 5.1 de largo (130 mm) x 55 de calibre (21.83 mm de diámetro)
- Nombre de la casa: Romeo y Julieta
- Fábrica: Briones Montoto
- Tiempo de fumada: 60-90 minutos
«El que no tiene oficio, opina.» Esta frase tan del Caribe encierra en muy pocas palabras una gran verdad. Lo cual no implica que todas las opiniones hayan de ser rechazadas o vilipendiadas.
Decía un famoso cantante hace ya un par de décadas que él nunca quiso conocer a su ídolo, pese a que compartieron escenario (en el mismo lugar, pero con actuaciones intercaladas). «¿Y si me defrauda? Prefiero quedarme con la imagen que tengo y me he formado de él». En mi caso no sé si sería capaz de controlarme… Al menos darle la mano a Juan Luis Guerra. Aunque pensándolo mejor, acabaría tan sudada la mano que la mala impresión se la llevaría el artista de mi.
¿Y a qué viene esta perorata? Muy sencillo. Hoy tengo entre mis manos el que quizás sea mi cigarro favorito. Aquel con el que celebro los grandes acontecimientos y que siempre me espera pacientemente en el humidor a que llegue el momento correcto. Fiel compañero y mejor conversador. ¿Estará mi teclado a la altura de lo esperado? ¿Podrá dibujar imágenes acordes al mito? ¿Me están empezando a sudar las manos?
Habanos nos presenta un tabaco al que ya muchos podrían considerar un «clásico» dentro del vitolario isleño. Si bien se lanzó en el no tan lejano 2010 como homenaje al político de la Pérfida Albión (amante de la marca), ha sabido ganarse las pureras de los aficionados ayende los mares, convirtiéndose en buque insignia de sus hermanos menores y de la marca en sí.
Adornado con la clásica anilla de R&J, viene acompañada de una segunda dorada y texto en negro. Este simple añadido realza la imagen de un tabaco que, por su formato, ya impone en mano
Dispuestos y extasiados ante la oportunidad de catar este cigarro, los miembros del Winterthur nos proponemos prenderlo, no sin antes observar su capa carmelita, firme, sedosa y sin venas, y prestar atención a los aromas en frío: madera, cacao y sobre todo, un punto meloso que envuelve a todo el cigarro.
Mecheros, lanzallamas, cerillas y antorchas prenden el tabaco y las caladas inundan nuestro paladar.
El primer tercio se muestra dócil y amable. Cedro y frutos secos (almendra cruda) se entremezclan con el pan tostado y un toque a bollería y miel. La intensidad de los sabores está perfectamente equilibrada, permitiendo un inicio muy sabroso pese a que la fortaleza está contenida y balanceada.
El humo, blanco y sedoso, se eleva entre nuestros dedos, rodeando a los socios que nos reunimos de forma presencial. Si bien no es excesivamente denso, se mantiene el tiempo suficiente como para bailar entre nuestras cabezas. El tiro no presenta ningún tipo de complicación, permitiendo una fumada agradable y tranquila. Estos cigarros requieren y merecen el tiempo necesario para su correcto disfrute y nos tomamos la fumada con mesura.
Adentrados en el segundo tercio, el tabaco comienza a animarse, permitiendo que otros nuevos sabores tomen la delantera. Las especias dulces asoman su patita, destacando la canela y la nuez moscada, con un sutil toque a vainilla. Juraríamos tener frente a nuestras narices un café espresso, muy aromático o especiado y que su sabor permaneciera entre calada y calada. Caladas que, por cierto, devuelven un humo, ahora sí, mucho más denso, que insiste en circundar nuestras cabezas.
Apenados por acercarnos al último tercio. El puro se muestra en toda su intensidad, con un cuero que podía llegar a insinuarse anteriormente y que ahora gobierna en triunvirato con la pimienta blanca y el cacao amargo. No vayan a pensar que aquí el tabaco se desmelena. Sin duda, gana en fortaleza y cambia su perfil de sabores, pero la cremosidad y la miel sutil que acompaña toda la fumada persiste en boca.
Satisfechos, vamos dejando que las últimas bocanadas apuren el cigarro, mientras nos miramos orgullosos, sabiendo que hemos cumplido tan «ardua» tarea.
Conclusión
R&J Wide Churchill es un TABACO con mayúsculas. Sabroso, contenido, elegante y a la vez contundente. Son de estos cigarros que requiere una fumada lenta, caladas profundas y buena compañía. Un tabaco que eleva la artesanía del torcedor en arte y que convierte la experiencia de fumar en algo superior y elevado. Por todo lo escrito, este Romeo y Julieta Wide Churchill entra en nuestra colección de Obras Maestras.
Sublime.
Momento y maridaje
Recomendamos fumar este tabaco tras la comida o a media tarde, reservando en exclusiva ese preciado momento para el tabaco.
- Whisky:
- Glenmorangie Nectar d’Or
- Dalmore 15
2. Ron:
- Diplomático Single Vintage
- Abuelo Centuria
3. Otros:
- Café Espresso o Machiatto
- Lazzaroni Amaretto
- Tempus Fugit Crème de Cacao à la Vanille
Valoración final
Apariencia (8,5/10)
- Capa exterior → 4/5
- Diseño de la anilla → 4,5/ 5
Construcción (17/20)
- Cantidad de tabaco → 4/5
- Tiro → 13/15
Combustión (8,5/10 )
- Ceniza → 4/5
- Humo → 4,5/5
Evaluación por Tercios (57/60)
- Primer tercio → 19/20
- Segundo tercio → 20/20
- Último tercio → 18/20
Puntuación total: 91/100
Experiencia personal (no influye en la nota final)
- Relación calidad/formato/precio → (8/10 puntos)
- Sensación global → (9,5/10 puntos)
- Fortaleza → (6,5/10 puntos)


